
“Queremos Paz”. Esta exposición se lleva a cabo en el Bar Akbal en los presentes dias, algo que llamó mi atención, debido a que en ese lugar, lo último que se estimula es la paz y la convivencia sana. El pasado Viernes 3 de Abril, citado establecimiento fue escena de un acto bárbaro, bastante vergonzoso y denigrante para mi persona y mis amigos.Llegamos con la mejor de las disposiciones a divertirnos, en el lugar había menos gente que otras veces, y sin embargo un número considerable de personas se hallaban intoxicadas. Una de ellas (al parecer influyente, o un cliente MUY frecuente) recibió un ligero roce de parte de uno de mis amigos, mismo que sin preámbulos, le ofreció una disculpa; el joven “influyente” arremetió de manera arrogante una sarta de agresiones e insultos, más que innecesarios y sumamente injustificados. Mis amigos y yo nos desconcertamos a tal grado de pensar que su actitud era en son de broma, inducida claro, por el influjo del alcohol, o algún narcótico. Un mesero se percató de los hechos y nos apartó un poco, ofreciéndonos una disculpa en nombre del joven “influyente”, y éste sin más, continuó su ofensiva, esta vez amenazándonos con un objeto de radiocomunicación y otros más comentarios retrógradas, como el de pertenecer a un grupo delictivo de la ciudad; inmediato a eso, nos “delató” con el Gerente, o Bar-Man, y éste obedeció al instante, secundando su petición y de manera insospechada e injusta nos invitó a abandonar el lugar; nosotros, obvio, accedimos a ello, pues no queríamos problemas alternos. Una vez afuera, el joven “influyente” acompañado de otras personas nos quiso provocar todavía más, y uno de ellos, de manera arrebatada me propinó un golpe en el pómulo izquierdo. Yo me aparté pues tenía sangre, e inmediato a eso, el mismo individuo volvió a agredir a otro de mis compañeros lastimándolo en el área del ojo. Los trabajadores y “guardias” del lugar sólo observaban y en cierto modo, se entretenían con el acto de injusticia en el que nos vimos envueltos. Por los empellones recibidos, una moto se cayó y averiada, un guardia del lugar, alegando que era suya, decidió cobrarnos, y por si fuera poco nos “robó” $500, sólo para reparar la falla. De inmediato, huimos y fuimos a recibir las atenciones médicas pertinentes.Este tipo de agravantes, lo único que hacen es reducir aún más las opciones de entretenimiento con que se cuenta en la ciudad. Este lugar se había caracterizado por ofrecer diversión alterna a la habitual, y me gustaría exhortar a las autoridades de Akbal, a ser más críticos, y menos arbitrarios, ofrecer seguridad y lo que nos interesa más, diversión y convivencia sana.“Queremos Paz”…¿eh?
Por: Orlando Contantino Guzmán
1 comentario:
Es vergonzoso ver como pasan este tipo de actos delictivos en xalapa y SOBRETODO qe qedan impunes.. Es una verdadera atrocidad, esto pudo haber llegado a una tragedia como lo es una muerte y qe no nos extrañe pqe no es la primera vez, tenemos qe qejarnos para qe estas cosas no pasen desapercibidas
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